ZorroA lo largo de una década, en los miles de kilómetros que anualmente recorro por la comarca, he recogido y analizado casi todos los vertebrados que veo muertos por la carretera. Los atropellos de aves son en un principio los que mas me interesan, pero al ir observando los atropellos, también me preocuparon las otras especies, sobre todo la gran cantidad de sapos y algunos mustélidos que a menudo perecen bajo las ruedas de los vehículos.
Comencé a recoger pájaros hace muchos años, cuando recorría estas carreteras en bicicleta haciendo deporte, en principio para alimentar algún ratonero, cernícalo ó mochuelo que tenía recuperándose en cautividad, pollos “caídos” del nido que me traían mis amigos o bien algún adulto con ala rota. La carretera era mi fuente de alimento para ellos, así como algún despojo de los pollos que los clientes de la tienda de mi madre no querían.
Ahora, por mi profesión, recorro a diario las carreteras de la comarca, y comencé a recoger aves para estudiarlas, apuntando todos los atropellos. A lo largo de estos últimos años, son muchos los datos acumulados.
No sólo yo recojo los restos de las distintas especies, que luego suelo dejar en la cuneta, para que hormigas, avispas, coleópteros y otros animales que los aprovechan no pereciesen bajo las ruedas, y fuesen muertes sin provecho en la naturaleza. Otros animales compiten conmigo en esto, como son varios milanos negros, que se han especializado en seguir las carreteras a la busca de un sustento fácil; algún ratonero, cornejas, urracas y zorros. Hasta un jabalí he visto comiendo en los restos de un corzo ya muy descompuesto, junto al bosque del Palacio, en Priaranza del Bierzo.
TejónSon muchas las anécdotas que recuerdo, como un día que veo muerto un macho de escribano soteño, paro a unos cincuenta metros, vuelvo andando y cuando estaba a unos pasos del cadáver, sale de una chopera cercana una corneja y me lo lleva ante mis narices.
En otra ocasión paso con el coche frente al Lago de Carucedo, y veo los restos de un gato montés, no me detengo y voy a casa por la cámara de fotos; cuando vuelvo, observo a tres urracas que acosan a un ratonero que pretende sacar un bocado del cadáver. Me paro a unos cincuenta metros y observo desde el coche la escena, puesto que los pájaros no se sorprenden ya de los coches, si de ellos no te apeas. Ante el acoso, el ratonero apenas picotea la carne, y las urracas lo mismo; estando en esta porfía, sale de un pequeño soto de negrillos un escuálido raposo, y se lleva los restos del gato, dejando a los carroñeros alados sin la pitanza. Una pena no disponer de aquella de la tecnología fotográfica actual, para tener constancia en unas bonitas fotos.
Otro caso curioso, fue con el cadáver de la última liebre que merodeaba los campos que rodean a las Médulas, que atropelló un coche delante de mí, una noche que yo subía al pueblo por motivo de trabajo. Cojo el cadáver y lo llevo para el llano de Chao de Maxeiros, frente a la cantera de CATISA, lo dejé allí con la previsión de que algún milano u otra ave rapaz lo comiesen, y poder observarlos desde la carretera. Pero mi sorpresa fue que la comió una cigüeña blanca. Hay lavanderas que comen insectos muertos en el asfalto, también abejarucos, tarabillas, colirrojos, y alguna que otra especie de ave que aprovecha la ocasión.
Nutria En fin, que la carretera se ha vuelto una despensa para muchos carroñeros, pero también un limitante en ciertas especies de animales. Además es una pérdida de biomasa que no es aprovechada por la naturaleza, pues los cuerpos que en descomposición son aprovechados por diversas especies especialistas, en el asfalto no pueden acceder a ellos. Incluso los operarios que trabajan en la conservación de las carreteras, al enterrar los grandes cadáveres de jabalís, corzos o perros, evitan que estos sean aprovechados por coleópteros y otros insectos carroñeros. Sería preferible sacar el cadáver unos metros de la carretera, o mejor, llevarlos a algún comedero de aves necrófagas instalado en la comarca. Sólo en el trayecto de Ponferrada a Puente de Domingo Flórez, en el pasado año, se han producido más de ochenta atropellos de corzos y jabalís, de los cuales no se da parte en su mayoría, sobre todo si son de pequeño tamaño. Esta gran cantidad de cadáveres, surtirían un muladar en la zona, por ejemplo en Ferradillo, cuyas cumbres aun sobrevuela el águila real, y a menudo buitres y alimoche. Desde luego que nadie desea que ocurran estos accidentes, por el peligro en la seguridad vial, pero el hecho está ahí, y estos cadáveres son desaprovechados en la naturaleza, donde todo es necesario.
El pasado jueves 17 de diciembre, después de la gran nevada del día anterior, y tras una fuerte helada, de hasta – 11 º C, fueron muchas las aves que vi muertas por la carretera. Desde Carucedo a Puente, tres petirrojos, un macho de curruca capirotada, una curruca cabecinegra, dos de zorzal común y un macho de mirlo. En los pasados días de lluvia y temperaturas de 15 ºC hubo varios sapos atropellados por los pasos habituales. Pero este año es de los que menos atropellos he visto, y es posible tal vez, porque se ve una escasa densidad de avifauna.
En un recuento de los animales atropellados a lo largo de este último lustro, cabría reseñar algunas especies que destacan en algunos años concretos. Así, en 2004, 14 zorros, 10 erizos, 3 liebres, 3 gatos monteses, 38 gorriones, 25 currucas capirotadas, 24 papamoscas cerrojillos, 23 petirrojos, 19 mirlos, 4 cárabos, 2 lechuzas, 2 torcecuellos, 2 chotacabras gris, 2 currucas cabecinegras, 1 curruca mosquitera y 1 curruca carrasqueña.
En el mes de junio, hay una culebra bastarda atropellada en la recta de Borrenes. La sobrevuelan tres milanos negros, uno de ellos baja y se lo lleva.
En 2005 destacan 2 ginetas, 13 erizos, 30 mirlos, 28 petirrojos, 22 zorzales comunes, 12 golondrinas comunes, 7 verdecillos, 3 currucas rabilargas y una corneja.
El día 9 de enero de este año, vi 6 petirrojos muertos, tres juntos en Friera. Al día siguiente, conté los petirrojos que me pasaron a escasos centímetros del morro del coche, y fueron 12, en los 130 kilómetros que recorrí; no me extraña que el día anterior viese tantos muertos. Suelen estar a orillas de la carretera al atardecer, sobre todo por la zona de Cabrera Baja y Sobrado. Además, ese día, paré el coche delante de un zorzal común que estaba picando en una manzana y frente al lago de Carucedo, también tuve que detenerme ante una polla de agua que cruzaba andando el asfalto, le pité y escapó medio volando a un zarzal. Los días de fuerte helada tiene a los pájaros despistados y solo pendiente de su alimento.
En esas fechas, el día 12 de enero, cuento los mirlos y zorzales que me cruzan delante del coche, o que veo a las orillas de la carretera, en un transepto de 140 kmts, y a unos 25 metros de la vía, en una variedad de paisaje que va desde Silván a Sobrado, y son unos 60 individuos. Suelen frecuentar en estas fechas los espinos y majuelos cercanos a la carretera.
En 2006, 10 erizos, 6 zorros, 3 gatos monteses, 3 garduñas, 1 marta, 1 nutria, 4 chotacabras gris, 6 escribanos soteños, 3 totovías, 1 abejaruco, 1 cernícalo y 1 lavandera blanca.
Al anochecer, en carretera a Parodian, paro delante de chotacabras gris posado en el asfalto.
MirloSaco foto a un mirlo común incrustado en parachoques de un coche. Es una imagen que he visto con petirrojos y currucas, Luego se acercan a los coches gatos, lavanderas blancas y avispas a comer los restos de algún ave y sobre todos de insectos.
En 2007 hasta 23 erizos, 17 ardillas, 7 zorros, 2 tejones, 1 turón, 4 conejos, 30 mirlos, 18 currucas capirotadas, 5 jilgueros, 1 vencejo, 1 pico picapinos y 2 hurracas.
En los días seis y ocho de mayo de este año, veo dos parejas de erizos muertos juntos, en Salas de La Ribera y en Las Ventas de San Juan de Paluelas, puede que se deba a que están en celo.
El 12 de agosto, veo culebra bastarda muerta en carretera de Orellán, al volver hacia Carucedo la lleva colgando de las garras un águila culebrera.
En 2008, 3 tejones, 2 ginetas, 16 pinzones vulgares, 8 pardillos, 6 jilgueros, 4 camachuelos, 3 golondrinas dauricas, 1 gavilán, 1 pito real, 1 lavandera cascadeña y 1 curruca zarcera. Lo de las golondrinas dauricas es muy extraño, pues estaban en la carretera que pasa junto al Miedalo, entre Santalavilla y el cruce de Llamas de Cabrera y Sigüeya, en menos de un metro cuadrado de espacio, y en una zona que iba poco que habían colonizado. Tenían el nido bajo el puente del Cabrera, en el cruce de la herrería. Ese año había otro nido en Benuza, bajo el tejado de la fuente del pueblo. En el año 2009 no he visto golondrina daurica en el valle del Cabrera.
En esta reseña por años, solo hago referencia a los atropellos más representativos, y en la zona del Bierzo Oeste, sin anotar corzos y jabalíes; pero son muchas las especies que se ven afectadas, hasta 48 especies de aves y la cantidad de animales de algunas especies suele ser muy elevado.
En invierno suelen ser atropellados petirrojos, zorzales, mirlos y currucas. En primavera acentores, tarabillas, ruiseñor, carboneros, zarceros. En verano golondrinas, gorriones, pardillos, jilgueros, verdecillos y animales jóvenes de cualquier especie. A principios de septiembre papamoscas cerrojillos y en otoño pinzones, escribanos, chotacabras,…
En este año 2009, son pocas las aves que he visto atropelladas, y casi me ha sorprendido, ya que solo una lechuza y un cárabo, cinco mirlos, e incluso sólo dos petirrojos y dos pinzones en este otoño. El pasado día 17 vi tantos pájaros, como en este último mes. Los pinzones suelen merodear por las carreteras que tienen a su vera castaños y nogales, los coches pisan los frutos y ellos salen del bosque a comerlos. Este año apenas he visto mustélidos atropellados, y solo una gineta. Parece que hay más tejones y gatos monteses, pues he visto dos de cada especie. Ardillas unas siete, pero ninguna marta.
Sapos este año no llega a120 los contabilizados, pero a principios de los 90, solo frente al Lago de Carucedo llegue a contar más de mil. Recuerdo un día de abril en que había más de cien muertos. Aun debo tener la diapositiva guardada.
Se pueden encontrar en el asfalto, desde ratonero, paloma torcaz, gavilán, cornejas, lavanderas, pollas de agua, perdices, hasta nutrias, de las cuales he visto tres atropelladas por esta zona. Un ave que no he visto atropellada es el arrendajo, es más, suelen pasar en grupo y cuando ven un coche en las cercanías se dan la vuelta y esperan a que no este próximo ningún vehículo para pasar. Es frecuente verlos cuando bajan a beber en verano al río Sil, o algún arroyo que esté en el valle y del otro lado de la carretera. En San Miguel de las Dueñas hubo un atropello de cigüeña blanca, hace unos años, y bueno, este año el oso de Trabadelo será lo más notorio de atropellos en la comarca.
MEDIDAS CORRECTORAS
Sería prudente señalizar las zonas mas peligrosas con esa señal de ¡Peligro, sapos! Poner en las cunetas barreras de paso y hacer pasos subterráneos para la fauna o bien habilitar las cantarillas... Así mismo como medidas correctoras para los ungulados salvajes, sería unas marcas olorosas en las cunetas, o bien habilitar fuentes para que no bajen a beber al lago, arroyos de las huertas y valles.
En estos dos últimos años han bajado los atropellos de reptiles, anfibios, lechuzas y mustélidos, pero creo que es porque ha descendido su densidad poblacional, no porque hayan “aprendido” a esquivar los coches. Es cierto que, alguna vez, un zorro se para en medio de la carretera, y he tenido que parar el coche por no atropellarlo, pero si cuando te acercas a él, tocas insistentemente el claxon, el zorro, garduña, jineta u otro animal, escapa rápido hasta la espesura.
Recuerdo una noche, en la carretera de montaña de Benuza a Sigüeya, se me
planta en medio de la carretera una garduña, preciosa; paro, le pito y hasta me bajo del coche, creyendo que estaba enferma o herida, puesto que no se movía. Pero escapó rápido cuando me acerqué, puede que las luces del coche la asustasen. A veces, da la sensación de que no son conscientes de que se las está viendo, y mantienen el reflejo de inmovilidad. Se quedan quietas para pasar desapercibidas, y esa es en ocasiones la causa de atropello en mustélidos y felinos.
Lo cierto es, que si circulas a poca velocidad, es difícil incluso que puedas atropellar a un ave, les da tiempo a reaccionar, y evitar el impacto. En una ocasión, un mirlo se frenó junto a mi ventanilla, y sin tocar el cristal cayó a la carretera. Paré a escasos metros, bajo del coche y cojo al mirlo con una alta taquicardia; lo meto en una caja del maletero, y ya de vuelta de mi visita de trabajo, lo vuelvo a soltar en el mismo lugar, y vuela rápido a un soto cercano. Acentores, currucas, chochín, petirrojos y alguna que otra especie las he recogido y se han salvado de una muerte segura. Muchas aves pues, quedan estresadas en la carretera, aun sin impactar y luego son atropelladas. Pero si se circula a poca velocidad, o a la velocidad recomendada, al menos en algunos “puntos negros” para los animales, muchos accidentes se evitarían. Algunas carreteras locales, con mal firme, viradas y que pasaban por zonas de viñedos, setos y prados, con mucha avifauna, tenían poca mortandad de aves; en cuanto se modificaron y adecuaron estas carreteras, convirtiéndolas casi en “vías rápidas”, han comenzado a ser puntos negros para nuestros pájaros. El ejemplo mas claro es el de los linces en el Rocío.
Hechos curiosos, como el atropello de chotacabras grises durante el mes de septiembre en la comarca, se debe a su costumbre de acostarse en el asfalto y a que se juntan muchos individuos cuando están en migración postnupcial. En el año 2006, junto a un soto de castaños en Orellán, se podían ver hasta nueve chotacabras posados en la pista a las siete de la mañana. Aquella semana murieron tres individuos en esa zona.
Así pues, el mayor depredador existente ahora mismo en la naturaleza, aparte del hombre claro, es el asfalto.
Fdo :Alfonso Fernández Pacios
C.P:24442-Carucedo-LEÓN
e-mail: alferpa23@gmail.com
3 comentarios:
Hola. Es una pena, que nuestras carreteras se cobren de manera continua numerosas especies de animales salvajes. Saludos
Interesantísimo post destrás del cual se ve hai un trabajo digno de mención, pena que sea para constatar la tragedia de nuestras carreteras ¿para cuando la reducción de la mortalidad de animales en las carreteras?, ¿para cuando un verdadera índice de cuantos animales mueren anualmente? ahora que somos tan amigos de las estadísticas!
Un saludo
Encantado de seguirte desde Degaña.
Por aquí los camiones de carbón causan estragos entre petirrojos, paridos y corzos.
Desde luego me asombra la variedad de avifauna que teneis por el Bierzo.
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