domingo 7 de agosto de 2011

"Salvemos El Bierzo, salvemos el planeta"



Hacia 2050 habrá en la Tierra cerca de diez mil millones de personas, ¡ y se tendrán que alimentar!. Los grandes inversores económicos se quieren hacer con el monopolio de las materias primas, y están poniendo en cultivo miles de millones de hectáreas de países en desarrollo o emergentes, desplazando la vida salvaje a reductos o refugios casi relictos. En este último año los cereales han subido de precio mas de un 40%, en principio por la guerra comercial de su uso como biocombustibles, pero parece que en el fondo es una lucha económica para hacerse con la producción y distribución de la “base” de la alimentación mundial. Estos monocultivos destruyen la biodiversidad, pero ¿Qué importa, si está en juego la Seguridad  Alimentaria de la Humanidad?
Se contempla que la mitad de las especies animales de Europa se extinguirán en ese mismo año, el 2050. Posiblemente desaparezcan antes las ballenas, y otros grandes mamíferos, a causa del susodicho calentamiento global y falta de recursos. La temperatura del mar se eleva, disminuirán las concentraciones de algas marinas,  desaparecerán de amplias zonas  el zoo y fitoplancton, disminuirá al máximo el krill, lo cual afectará a las especies que están en su cadena trófica. Todas las especies  de pingüinos han disminuida en un 50 % sus poblaciones, aunque no se aprecie la desaparición de ninguna actualmente. O bien, estas especies afectadas  se limitarán a sobrevivir alrededor de los polos. Cada animal tiene que hallar su propio espacio pero el ser humano poco a poco se lo reduce al mínimo. Los arrincona el progreso.
Otro perjuicio se verá por la deforestación de zonas tropicales, lo que lleva a la desertización. Los bosques junto con las algas marinas son los sumideros naturales de CO2, además de ser los grandes reguladores del clima. La climatología es quien conforma la actual vida en la Tierra, si cambia el clima, cambiarán las condiciones de vida.
Esta deforestación de ciertos hábitat ya está afectando a orangutanes, tigres, osos pandas, elefantes, gorilas, faisanes  y muchas mas especies.  Puede ser una postura pesimista la que estoy planteando, pero no hay mas que echar un ojo a la bibliografía que hay al respecto, y pocos tienen una aptitud optimista, aunque a veces surge un atisbo de esperanza.  Ya en 1979, nuestro recordado  Miguel Delibes  pronuncio un discurso de ingreso en la Academia, que a posteriori terminó siendo “Un mundo que agoniza”, pionero en este pensamiento ecológico. Muchos han seguido estas directrices y no es que yo ahora me desate,¡ pero tenía que decirlo!
Las muestras o indicios son cada vez mas evidentes. En el último año muchas catástrofes naturales, algunas inexplicables, han sacudido el Planeta. Desde la muerte de miles de tordos en Arkansas, tórtolas en Italia, córvidos en Dinamarca, peces, anfibios, mariposas, … y lo que no sabemos; hasta terremotos y tsunamis en el Pacífico, volcanes y frío polar en Sudamérica, tormentas de arena y tremendos tornados en Norteamérica, sequías en África y enormes  inundaciones en Europa. Estos grandes desastres naturales –lo de la radioactividad en Japón, o los derrames de petróleo son a causa nuestra-, hacen que la Profecía Maya, la Teoría Gaia, o bien las “visiones” de Nostradamus, o incluso las predicciones del Apocalipsis nos revuelvan la mente. ¿Dónde vamos a llegar?.
Se está vislumbrando que las erupciones o tormentas electromagnéticas del sol pueden ser el  motivo u origen de estos desastres. Tal vez como justificando que no depende de nosotros, o tal vez buscando las causas porque todo mundo  percibe  un serio  problema. Hasta en El Bierzo  a un día de “ola de calor” le sigue otro  de alerta por frío. ¡El tiempo está loco! Dice un tertuliano octogenario en el pueblo, mientras juega la cotidiana partida.
Por otro lado, la búsqueda de energía para mantener nuestro “tren de vida”, nos lleva a destrozar de una forma calamitosa nuestro entorno. No hay mas que ver las enormes explotaciones a cielo abierto que se están produciendo en Canadá, Alaska, la taiga siberiana, en el Amazonas, y en muchas mas zonas hasta hace bien poco paraísos naturales. Y no acaba ahí la cosa. Con el calentamiento global se deshiela el Gran Norte, reserva hídrica del planeta y regulador del clima por el efecto reflejo que el hielo tiene sobre la luz solar, devolviendo sus radiaciones mas nocivas a la atmósfera. Pero las grandes potencias  están esperando el deshielo para aprovechar los recursos naturales que se ocultan debajo. No les interesa hacer nada por evitarlo, incluso alardean del beneficio para acortar las rutas comerciales trasatlánticas.  EEUU consume al día 20 millones de barriles de crudo, y China pronto lo superará. Hay una gran competencia por el gasto energético, puesto que es índice de calidad de vida. Es la pescadilla que se muerde la cola. A mas consumo –que parece ser la solución a la crisis-, mas necesidad de recursos, mas residuos, mas contaminación, mas degradación ambiental.
Ni que estuviésemos locos ¿Hasta cuando aguantará el planeta este ritmo insostenible? Da la sensación de que la Tierra llega a su límite y empieza a romperse por todas partes, de ahí que se den fenómenos cada vez mas catastróficos y con mas frecuencia.
A la búsqueda de petróleo, madera y minerales se ha unido pues la especulación de los agentes agroalimentarios, que con la excusa de dar de comer a la creciente población humana están poniendo en producción o esquilmando grandes extensiones en África y América, a cuenta de espacios naturales de gran riqueza ambiental. ¡Hasta hace bien poco, los excedentes productivos de Europa se incineraban!  La FAO suele hacer frecuentes reuniones  de sus miembros, con el fin de buscar soluciones para paliar el hambre en el mundo. En la última de Roma, no llegaron a ningún acuerdo, pero lo celebraron con una cena de despedida donde degustaban catorce platos por cabeza. ¡Que falta le hacían en Somalia!
Y hablando de incineraciones, aquí tenemos el problema encima. La quema de residuos en El Bierzo, que puede llenar de tóxicos nuestra comarca. ¿Cómo podemos presumir de Seguridad Alimentaria, o de cultivos ecológicos, cuando los humos inundan nuestros productos agrarios y ganaderos? No hay mas que ver como están los tejados de la hoya del Bierzo. Ahora que se puso  en entredicho a los productos españoles por la crisis alimentaria en Alemania, bien podíamos tomar nota para evitar la contaminación ambiental de nuestra tierra. O al menos restringirla  al máximo, evitando vivir bajo  una nube tóxica, como una espada de Damocles sobre nuestras cabezas. Hace ya muchos años, una Bióloga nativa de Dehesas, hizo un estudio en la Universidad de León, donde analizando los líquenes de la zona  como bioindicadores, demostraba la alta contaminación de la comarca. Achacaba la causa en parte a la cementera, y en parte a la empresa CEDIE situada entonces en la vecina Valdeorras. También estudios sanitarios atribuyen a la contaminación ambiental el alto índice de alergias cutáneas que prevalecen en esta zona del Bierzo.
Indudablemente esto que nos afecta, al lado de lo que acontece en el Planeta parece insignificante, y nuestra forma de vida nos obliga a cargar con las consecuencias. Hoy los residuos son el gran problema de la sociedad. Nadie quiere cerca cementerios nucleares, las basuras de las grandes urbes, antenas de telefonía, humos de fábricas, y se envían lo mas lejos posible. Así están los ríos del mundo, como grandes cloacas. E incluso el mar, se sabe de una enorme isla de plásticos flotantes que deambula a la deriva en el Océano Pacífico. Al parecer, se encuentran desperdicios desde la Antártica hasta el Everest. Pero lo que si es cierto, es que cada uno debe defender lo suyo, su terruño. Cuando se ve al lado  el peligro se es mas consciente del problema.   Será el modo de llegar a un consenso de protección global, tratando de buscar el utópico desarrollo sostenible, a una concienciación ecológica del consumismo y a un equilibrio medioambiental que con el tiempo nos será obligado.

  Artículo adicional 
y
referencias bibliográficas :







Fdo :Alfonso Fernández Pacios
C.P:24442-Carucedo-LEÓN
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P.D. En el próximo artículo hablaré solo de pájaros.